Se acercan las 6 de la tarde del 23 de noviembre y la 3ª sesión del proyecto Habitación comienza.

Los temas a tratar – Iluminación y Tecnología.

El lugar que acoge el grupo de debate – Ranchito, nave 16 de Matadero.

Profesionales invitados: Lara Elbaz, diseñadora de luz. José Helguera, escenógrafo e iluminador.

Invitados: Francisco Triviño y Katerina Psegiannaki miembros de la plataforma Hipo-Tesis, Pablo Prieto coordinador de Bellas y Artes y Arquitectura en la universidad Rey Juan Carlos, Asier Núñez y Sara estudiantes de 1º curso de Ingeniería de la edificación, José Montero profesor en la Universidad Heredia (Costa Rica), … y los miembros de Pedagogías Invisibles.

 

Varios son los objetivos:

  • Manifestar la importancia de la luz y el uso de las tecnologías en los espacios educativos.
  • Cuestionar el uso actual de ambos elementos en la práctica de enseñanza/aprendizaje.
  • Fomentar una horizontalidad y una participación activa entre todo los invitados del encuentro para lograr la comunicación y el intercambio de información.

En el espacio, cinco cajones de luz nos dan la bienvenida y unas mesas donde poder hacernos un té, tomarnos unas piezas de fruta y/o comernos una magdalena de chocolate.

La luz no se ve porque siempre esta ahí. La luz es el elemento indispensable para hacer visible a los objetos. La luz es la forma y el color, la luz es conocimiento. Por esto tuvimos la necesidad de hacer tangible lo intangible, de diseñar un taller donde acercarnos y relacionarnos con el elemento a tratar, la luz. Así comenzó, Iluminación y Tecnología.

Tras la introducción de rigor, se solicitó a todos los invitados participar en la transformación de los cajones de luz. Cutters, tijeras, papeles de colores, filtros de luz, cintas adhesivas, rotuladores… nos sirvieron para modificar esa luz cálida y tamizada con la que nos recibieron. Tras la práctica, los menos iniciados en el estudio de la luz, pudimos ser más conscientes de la presencia que esta tiene.

El libro El elogio de la sombra de Tanizaki abrió la charla, para muchos obra maestra y lectura obligatoria con la que entender el concepto de iluminación.

Lara Elbaz, que reivindica la importancia del estudio de la luz en los proyectos arquitectónicos, por ser esta la gran olvidada, nos habló del poder de la luz en la respuesta humana, del ciclo circadiano y de las posibilidades que nos ofrece la tecnología para acercar la iluminación artificial a una sensación de luz natural. Tener la capacidad de control sobre la luz nos permitirá diseñar escenas que acompañen la actividad que se este realizando en un lugar determinado. Fundamental entender la luz como un elemento dinámico con capacidad de adaptación y cambio.
José Helguera abrió la brecha cuestionando una luz siempre entendida para un plano horizontal. Por encima de las normativas, que te marcan la luz necesaria, esta el intentar trabajar la luz en diferentes planos, horizontal y vertical. Lograr un control de la intensidad, la posición, la distribución, el color o el movimiento mejorará el confort y la sensación de los espacios.

A los numerosos arquitectos que formaban el grupo de discusión, se les solicitó de qué forma se puede integrar el uso correcto de la luz natural en los edificios. Qué estructuras, qué orientación o de qué recursos disponemos para dar solución a los molestos reflejos en el interior de las estancias, al aumento excesivo de la temperatura…

Tres ideas claves fueron foco de atención en el debate:

  • Un diseño de iluminación óptimo debe partir de una imagen cercana a la luz natural.
  • El poder de la luz que ejerce sobre los comportamientos humanos nos puede ayudar a mejorar problemas de conducta.
  • Un control de la luz dentro del aula ayudaría a mejorar las prácticas y las experiencias de aprendizaje.

La tecnología se visibilizó en el momento en el que lanzamos la pregunta de qué manera podemos integrar verdaderamente la tecnología en las aulas. Todos hemos tenido experiencias en el que la tecnología ha sido protagonista negativa, a puesto entre las cuerdas al profesor y/o los objetivos marcados no han sido alcanzados. En otras ocasiones, son usadas sin aprovechar muchas de las aplicaciones que nos mejorarían esa interactividad entre profesor – alumnos. Diana Montoya, miembro de Pedagogías Invisibles y experta en las nuevas tecnologías, no dejó pasar la oportunidad de defenderlas como un instrumento que nos facilitará un acceso a la información y la comunicación, si bien en ningún momento sustituirá las habilidades del profesor para hacer llegar los contenidos. Diana reivindica el espacio virtual como lugar de aprendizaje y una formación tanto del profesorado como del alumnado para sacar un mayor rendimiento al nuevo accesorio.

La sesión se cerró con unas conclusiones generales y nos convocamos para la 4ª sesión de Habitación que tendrá lugar el viernes, 30 de noviembre a las 18h. y que tratará la decoración en los espacios educativos.

 

Publicado 9th December 2012